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El Chuchumbé, un son con raíz africana Análisis de una cuarteta obligada Francisco Pancho Camacho Morfin |
Entre los “versadores o poesilleros” populares (no hay de otros, pues los demás se autollaman poetas), es común desarrollar composiciones empleando las estrofas de otros autores, tanto en la décima como en otro tipo de expresiones similares como lo es el corrido. Como ejemplo de esto, en la edición de 2002 de “Viva la Cuenca”, se incluyó una composición mía, “el Chuchumbé” (Camacho, 2002a) , que a resultará muy extraña para quién desconozca “el movimiento jaranero”, asociado a la vigencia y cultivo del son jarocho (con respecto a esto ver http://www.comosuena.com/articulos/historiasonjarocho.htm ). En el presente trabajo, se considero que para muchos puede ser valioso el disfrute de la composición mencionada, internándose en el mundo de la décima, el son y nuestra olvidada raíz africana, para ello hace falta presentar los siguientes antecedentes de la composición: a) Hace unos 12 años unos investigadores-músicos, dirigidos por Gilberto Gutiérrez del conjunto de música jarocha Mono Blanco, encontraron en el Archivo de la Nación, un legajo colonial de la Santa Inquisición, donde se acusaba a unos paisanos negroides costeños de Veracruz, de bailar y cantar "El Chuchumbé", lo cual se consideraba ajeno a las buenas costumbres. Los leguleyos acostumbraban a apuntar todo, hasta las coplas, para sostener las acusaciones, la más conocida dice así: En la esquina está parado Un fraile de la Merced Con los hábitos alzados Y enseñando el chuchumbé. Esta copla es citada también como parte del acervo del son jarocho por Meléndez (2004) y con otra melodía fue presentada por el grupo musical Nesh-Cala, en cuyo material obtenido del Archivo General de la Nación y refiere estos versos a Veracruz, Ver. en 1766. Por cierto, la palabra chuchumbé es africana, se relaciona tanto con merecumbé como con cumbia (cumbé) y se refiere al ombligo; en la danza los bailarines pegaban los ombligos, con una evocación claramente sexual. Con el rescate y puesta en circulación de las coplas del chuchumbé, en forma de son veracruzano, la palabra se ha usado como una velada referencia al pene, lo que parece indicar la copla anotada; de hecho la broma es que quién no sabe de africanias, usa su imaginación y “ya sabanas paquetes de hilo” . Lo cual puede constatarse en las coplas asociadas al son del Chuchumbé, presentadas por Meléndez (2004), una de las cuales se presenta. en el siguiente inciso. b) Una vez fui a un encuentro de decimeros en Cosamaloapan, Ver. en 1999 , y a un grupo llamado los Negritos, le oí esta cuarteta: Esto que yo canto aquí yo no lo aprendí en la escuela, pues dicen que el chuchumbé se junta con la manuela. Por si las dudas, te aclaro que “manuela” es la masturbación (autosatisfacción sexual) masculina, en la que el pene se acaricia con la mano. c) La copla te hace reír inmediatamente, pero veladamente dice que no hay educación sexual en las escuelas; confundir el ombligo con el pene, no manifiesta grandes conocimientos de anatomía. Con base en esto, se me ocurrió una composición que hablara de la educación sexual que se dan los niños de primaria entre ellos. Para ello usé una combinación versistica típica de la costa de Sotavento, la “cuarteta obligada”; la cual creo que puede ser “el acabose de los versolibristas a ultranza”. En ella una estrofa rimada de cuatro versos sirve de introducción al desarrollo del tema en cuatro décimas, cada una de las cuales debe terminar en un verso de la cuarteta manteniendo siempre el mismo orden de rimas. ¿Complicado?, es más fácil verlo u oirlo, venga pues la “cuarteta obligada” : El Chuchumbé Para que lo sepa usted yo si lo aprendí en la escuela, aquello del chuchumbé y sus tratos con manuela. I No se corta así la tela en la copla original, pues se viene a afirmar que'sto no salió de escuela. Aceptando la secuela, de un fandango me enteré que se dice chuchumbé al ombligo en africano, pero el sexo está cercano para que lo sepa usted. II Con las muy sonoras frases nunca jamás, por supuesto, nos expuso algún maestro del placer las firmes bases. En espacio entre clases supe como se consuela quién del sexo tiene espuela usando el autoerotismo y confieso con cinismo: “yo si lo aprendí en la escuela”. III Al niño más enterado lo rodeamos como buitres, así supe entre pupitres al estar en quinto grado que’s haberse ajusticiado en la soledad con fe. De esta forma yo logré los albures traducir, así les podré decir aquello del chuchumbé. IV Por ahí imagina un maestro dando clases frente a grupo de aquello del yo me tupo y me caí que aguanto un resto. Ni un día te dura, ¡presto!, lo cuelgan y dan esquela. De'sta forma nomás queda educarse entre niños pa'saber de los cariños y sus tratos con manuela. Bibliografía y Otras Fuentes Camacho M, F. 2002a. El Chuchumbé En: Figueroa H., R. (Comp). Viva la Cuenca. Fiestas de la Candelaria, Veracruz. PACMyC. México. 5-6 Camacho M, F.. 2002b. Un Paseo por la Décima.. Reloj de Arena; foro de expresión escrita, cuento poesía, ensayo. Ed. Constante. Col. Sui Generis. México, D. F. 10: 75-85. Grupo Mono Blanco 1992. Sin tener nada que decir. Casete Magnetofónico Edición Especial Estudios MBK. Veracruz. México. Meléndez de la Cruz, J. 2004. Versos para más de 100 sones jarochos. www.comosuena.com. México. Pp. 44-45. Nexh-Kala . 1995. La música prohibida por la inquisición. Casete Magnetofónico Radio Educación-Tlalli. México (TRL-9115). Francisco Pancho Camacho Morfin |