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A
Octavio Paz, in memoriam
El día es corto y el poema breve.
Las horas duelen cuando no te veo ni oigo
tus pasos acercándose al pie de la página.
Todo está dicho sobre el tiempo del adiós,
en los nombres ausentes y en la tierra
que sostiene la columna de nuestra sombra.
Todo está dicho con tu voz de agua,
con tu voz escrita en la piel de la noche,
con tu voz recorriendo los pasillos de la sangre
y bajando los peldaños que conducen,
secretamente, al portal del corazón.
Árbol adentro pronuncio tu nombre,
la paz del tiempo dormido y la herida rotunda
de la vida que se nos va de las manos
como arena del mar que nos ahoga
con las olas teñidas de gritos y lamentos.
Todo está dicho sobre la tierra callada,
sobre el frío de la ausencia, sobre el vacío
que cierra el círculo sagrado de la vida.
Dicho todo, el día será corto y el poema breve. |
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